sábado, 30 de mayo de 2009
jueves, 28 de mayo de 2009

Hoy las hormonas me traen por el camino de la amargura y el estrés mental...
En estos momentos es cuando me iría en el primer tren que me lleve lejos de mi día a día y sobretodo lejos de la ciudad...volvería a viajar a cualquier sitio donde la gente no se esté volviendo loca, como en las ciudades...Me iría a hablar con las viejillas del mercado de un pueblo que ni siquiera su nombre apareciera en el mapa...desaparecer? Quizas, como dijo un amigo, un descanso de mí misma...
Estos son los días en que no "me encanta ser mujer"!!!Y lo más jodido de todo es saber que el mundo no se está hundiendo (más de lo normal) y que solo va a venirte la regla, y aun así estar viviendolo como si estuviera sucediendo...ofú!
Gracias a que todo tiende al equilibrio, en estos días siempre hay una sonrisa de un desconocido por la calle que me alegra el día gris, una flor naranja que llega inesperada y devuelve colores a la habitación, una cansión con ritmo cubano que invita a ser bailada o un pensamiento que se me escapa hacia burundi con mis niñas, cada vez más cercano...
"Que el calendario no venga con prisas.../
que gane el quiero la guerra del puedo.../
que los que esperan no cuenten las horas.../
que el fin del mundo te pille bailando../
que el escenario te tiña las canas..
Que nunca sepas ni como ni cuando
ni ciento volando, ni ayer ni mañana
que el corazón no se pase de moda
que los otoños te doren la piel..
que todas las noches sean noches de boda
que todas las lunas sean lunas de mil"
domingo, 24 de mayo de 2009
martes, 28 de abril de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
Ultimas reflexiones
El otro día un conocido al que me encanta encontrarme por la calle me recordó a una amiga que reaprendió a ver el mundo a través de los ojos de su hija. El caso es que aunque resulte obvio me resulta curioso (y no curioso a la vez) como nos habituamos a todo y perdemos el encanto de las cosas dandolas por hecho. Creo que es entonces cuando empezamos a quejarnos sin parar. Para mí esa es mi alarma de que algo no va bien dentro de mi...y me doy cuenta he vuelto a dar cosas por hecho y es entonces cuando me obligo a recordar la india y sobretodo mi vuleta a occidente, cuando cosas que conocía desde hace 20 años me sorprendían de nuevo. Una sensación maravillosa. Está claro que la habituación es inevitable, pero no el lado oscuro de ésta. Aunque suene muy cristiano, creo que es importante recordarnos de vez en cuando lo afortunados que somos y lo bien que vivimos, y dejarnos de preocuparnos por tonterías que solo generan insatisfacción (enlazo con el tema del autoconocimiento porque creo que cuando no estás satisfecho con tu vida(por la razón que sea) te fijas más en la de los demás que en la tuya y en general eso no lleva a nada bueno). Por otro lado me pregunto por qué seremos tan reacios a los cambios cuando estamos en constante cambio, nada es para siempre y nuestra capacidad de adaptación es infinita?
Con el puente de la habituación introduzco mi segunda reflexión, a la que inicialmente pensé dedicar una entrada exclusiva y luego deseché por darme cuenta que me estaba metiendo en camisa de once varas. Creo que si hubiera sido consciente de lo presente que iba a estar el dolor en mi trabajo no lo hubiera elegido, jeje! Por un lado me resulta curioso todo lo que sé del dolor y lo poco que lo he sentido...y segun lo digo rectifico: lo mucho que sé del sufrimiento y lo poco que lo he sentido en persona. A primera vista parece una incongruencia con respecto a algunas profesiones sanitarias,no? Como podemos enteneder a alguien sino hemos pasado por ello? Cuando empecé a escribir sobre el dolor acto seguido apareció el concepto de sufrimiento (vivencia o percepción personal del dolor) y entonces fue cuando me dí cuenta de que era imprescindible saber la definición precisa de cada concepto y también que el tema iba a ser infinito por lo que decidí aparcarlo. Volviendo a las preguntas lanzadas al vacío busco la definición de empatía, siendo ésta "la capacidad cognitiva de sentir en un contexto común lo que un otra persona puede percibir"...Mi contexto común sería entonces las vivencias de otras personas que también sufren pero no mi propio contexto, sigo limitada entonces? Al final la vivencia es única e intrasferible, pero por qué tenemos la necesidad constante de que el projimo sepa "cuanto" sufrimos? Igual es que esa necesidad de compartirlo es una carencia de empatía...(Esto lo pienso los días en los que me planteo porque no decidí dedicarme a la pintura, jeje). En fín, al final y uniéndolo con el autoconocimiento, creo que la actitud es una parte muy importante en todo lo que hacemos para nosotros y para lo que nos rodea. Al final todo depende de tí, de como te tomes las cosas y la actitud que tengas ante ellas. Como con la última de mis reflexiones acabo de empezar y la brasa ha sido intensa, elijo estas ultimas frases para terminar.. Cualquier comentarioi es bienvenido..
un beso y que tengais buen día!
viernes, 27 de febrero de 2009
"El león mata mirando" Cuento del Subcomandante Marcos
Ahora estaba sacando los últimos tirones de carne de la piel para curtirla. Me muestra orgulloso la piel. No tiene ningún agujero. "En el mero ojo", me presume. "Es la única forma de que la piel no tenga ninguna forma de maltrato", agrega. "¿Y que va a hacer con la piel?", Pregunto. El viejo Antonio no me contesta, sigue limpiando la piel del león con su machete, en silencio. Me siento a su lado y, después de llenar la pipa, trato de prepararle un cigarrillo con "doblador". Se lo tiendo sin palabras, él lo examina y lo deshace. "Té falta", me dice mientras lo vuelve a forjar. Nos sentamos a participar juntos de esa ceremonia de fumar. Entre chupada y chupada, el viejo Antonio va hilando la historia:
"El león es fuerte porque los otros animales son débiles. El león come la carne de otros porque los otros se dejan comer. El león no mata con las garras ni con los colmillos. El león mata mirando. Primero se acerca despacio, en silencio porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa.
Después se le queda viendo. La mira, a su presa. Así... (el viejo Antonio arruga el entrecejo y me clava los ojos negros). El pobre animalito que va a morir si se queda viendo nomás, mira al león que lo mira. El animalito ya no se ve él mismo, mira lo que el león mira, mira la imagen del animalito en la mirada del león, mira que, en su mirarlo del león, es pequeño y débil. El animalito ni se pensaba si es pequeño y débil, era pues un animalito, ni grande ni pequeño, ni fuerte ni débil.
Pero ahora mira en el mirarlo del león, mira el miedo. Y, mirando que lo miran, el animalito se convence, el sólo, de que es pequeño y débil. Y, en el miedo que mira que lo mira el león, tiene miedo. Y entonces el animalito ya no mira nada, se le entumen los huesos así como cuando nos agarra el agua en la montaña, en la noche, en el frío. Y entonces el animalito se rinde así nomás, se deja, y el león se lo zampa sin pena. Así mata el león. Mata mirando.
Pero hay un animalito que no hace así, que cuando lo topa el león no le hace caso y se sigue como si nada. Y si el león lo manotea, el contesta con un zarpazo de sus manitas, que son chiquitas pero duele la sangre que sacan. Y este animalito no se deja del león porque no mira que lo miran... es ciego. Topos, les dicen a esos animalitos".
Parece que el viejo Antonio acabó de hablar. Yo aventuro un "si, pero...". El viejo Antonio no me deja continuar, sigue contando la historia mientras se forja otro cigarrillo. Lo hace lentamente, volteando a verme cada tanto para ver si estoy poniendo atención.
"El topo se queda ciego porque, en lugar de ver hacia fuera, se puso a mirarse el corazón, se trincó en mirar para adentro. Y nadie sabe porque llega a la cabeza del topo eso de mirarse para adentro. Y ahí esta de necio el topo en mirarse el corazón y entonces no se preocupa de fuertes o débiles, de grandes o pequeños, porque el corazón es el corazón y no se mide como se miden las cosas y los animales. Y eso de mirarse para adentro sólo lo podían hacer los dioses y entonces los dioses castigaron al topo y ya no lo dejaron mirar pa’fuera y además lo condenaron a vivir y caminar bajo la tierra. Y por eso el topo vive debajo de la tierra porque lo castigaron los dioses. Y el topo ni pena tuvo porque siguió mirándose para adentro. Y por eso el topo no le tiene miedo al león. Y tampoco le tiene miedo al hombre que sabe mirarse al corazón.
"Porque el hombre que sabe mirarse el corazón no ve la fuerza del león, ve la fuerza de su corazón y entonces mira al león y el león lo mira que lo mira al hombre y el león mira, en el mirarlo del hombre que es sólo un león y el león se mira que lo miran y tiene miedo y se corre" ¿Y usted se miró el corazón para matar a este león?. Interrumpo. El contesta, ¿Yo? No hombre, yo mire la puntería de la chimba y el ojo del león... y ahí nomás dispare... del corazón ni me acorde..."Yo me rasco la cabeza como según aprendí, hacen aquí cada que no entienden algo.
El viejo Antonio se incorpora lentamente, toma la piel y la examina con detenimiento. Después la enrolla y me la entrega "Toma, me dice, te la regalo para que nunca te olvides que al león y al miedo se les mata sabiendo a dónde mirar..." El viejo Antonio da la media vuelta y se mete a su champa. En el lenguaje del viejo Antonio eso quiere decir: "Ya acabe, Adiós". Yo metí en una bolsa de nylon la piel del león y me fui.
martes, 17 de febrero de 2009
viernes, 10 de octubre de 2008
De sueños a realidades
Como de sueños no se vive, hoy va de realidades, bueno, de mi realidad sevillana. No os he contado nada este tiempo porque la verdad los comienzos son intensos. Es ahora, pasadas 3 semanas ya que estoy más tranquila/asentada. El otro día, tras una mañana de faena (buscar trabajo) fui al parque de Maria Luisa, al pulmón de Sevilla, a respirar un poco(para los que no sepan, ahí se rodó una parte de la guerra de las galaxias). Días antes tuve mi primer día duro, la cabeza me jugó una mala pasada y la tranquilidad que me acompañaba se volvió un poco transparente. Aun a´si, la actitud no me abandona y de todo aprendo. Sé que es necesario pasar estos ratos para fortalecerme, vivirlos, sentirlos y dejarlos pasar. No os preocupeis al leer esto porqu tnego mi as en la manga y sé que si yo estoy bien (que lo estoy), voy a estar bien en todos lados.
Despues´de estos pensamientos, me sientía un poco fragil pero a la tarde del lunes empecé un taller de "autoestima y flamenco", me reí muchisimo y di mis primeros movimientos flamencos, que quedaban bien y todo. Estoy encantada. El proximo lunes como es festivo pues nada, hasta dentro de una semanita no repito, pero ya tengo ganas. Para que sigais flipando un poco, me he hecho colaboradora de un grupo de hortelanos que tienen una parcelita en las afueras de Sevilla y el otro día nos dedicamos a quitar las malas hierbas. He tenido 3 dias unas agujetas!!!Que vida más dura. Pero es genial pasar allí un ratito, todos los jubilados estan encantados porque somos casi todo mujeres y supongo le damos vidilla al huerto!jeje!
Aparte del presente reciente, os cuento que estoy contenta en esta ciudad. Me encanta callejear por ella, que es lo que más hago. Flipo con la luz de esta ciudad cada día...es maravillosa!Y la vida que tiene, la gente se desplaza en bici por todos lados, que por cierto, ya me he agenciado una, fea como ella sola pero es genial (menos cuando se me sale la cadena o camino por el empedrado sevillano)
En el piso estoy muy agusto a pesar de las obras de arriba y de oir en estéreo la hormigonera y los chistes (malisimos)de los obreros. Y con mis compañeros Maribel y Raul muy agusto, conociendonos poco a poco.
Como no podía ser de otra manera, vida social tengo, jeje! Aunque es una vida social difernte, más superficial (normal por otro lado). A ello tambien me voy acostumbrando porque aquí las relaciones son diferentes. Aun así estoy tranquila porque me doy cuenta de que tengo el cupo de amigos muy bien cubierto y no siento la necesidad que pensaba que iba a ener de hacerlos. Voy tranquilita, conociendo a gente, teniendo conversaciones muy interesantes(porque eso abunda) y relacionandome en la medida que mi cuerpo/instinto me lo pide. Como veis estoy muy zen pero es que me estoy aplicando la teoría que aprendí en la india, estoy aprendiendo a oirme y respetarme a mi misma para estar bien, y va funcionando...
No os he contado la gran morriña que tuve, os hecho mucho de menos, tanto que un día conocí a un bilbaíno y nos fuimos de fiesta juntos!jajaja!(va a ser que se me esta empezando a pegar el humor de aquí...)Mil besos y mil soles de Sevilla



.jpg)