martes, 26 de abril de 2011
miércoles, 9 de junio de 2010
y en estas ando...
Hay un trozo de barba que se conserva en el convento de las monjas blancas de las lejanas montañas. Nadie sabe cómo llegó al convento. Algunos dicen que fueron las monjas que enterraron lo que quedaba de su cuerpo, pues nadie más quería tocarlo. La razón de que las monjas conservaran semejante reliquia se desconoce, pero se trata de un hecho cierto. La barba es de color azul, añil para ser más exactos. Es tan azul como el oscuro hielo del lago, tan azul como la sombra de un agujero de noche. La barba la llevaba hace tiempo uno que, según dicen, era un mago frustrado, un gigante muy aficionado a las mujeres, un hombre llamado Barba Azul.
Dicen que cortejó a tres hermanas al mismo tiempo. Pero a ellas les daba miedo su extraña barba de tono azulado y se escondían cuando iba a verlas. En un intento de convencerlas de su amabilidad, las invitó a dar un paseo por el bosque. Se presentó con unos caballos adornados con cascabeles y cintas carmesí. Sentó a las hermanas y a su madre en las sillas de los caballos y los cinco se alejaron a medio galope hacia el bosque. Pasaron un día maravilloso cabalgando mientras los perros que los acompañaban corrían a su lado y por delante de ellos. Más tarde se detuvieron bajo un árbol gigantesco y Barba Azul deleitó a sus invitadas con unas historias deliciosas y las obsequió con manjares exquisitos.
Las hermanas empezaron a pensar "Bueno, a lo mejor, este Barba Azul no es tan malo como parece".
Regresaron a casa comentando animadamente lo interesante que había sido la jornada y lo bien que se lo habían pasado. Sin embargo, las sospechas y los temores de las dos hermanas mayores no se disiparon, por lo que éstas decidieron no volver a ver a Barba Azul. En cambio, la hermana menor pensó que un hombre tan encantador no podía ser malo. Cuanto más trataba de convencerse, tanto menos horrible te parecía aquel hombre y tanto menos azul le parecía su barba.
Por consiguiente, cuando Barba Azul pidió su mano, ella aceptó. Pensó mucho en la proposición y le pareció que se iba a casar con un hombre muy elegante. Así pues, se casaron y se fueron, al castillo que el marido tenía en el bosque.
Un día él le dijo:
-Tengo que ausentarme durante algún tiempo. Si quieres, invita a tu familia a venir aquí. Puedes cabalgar por el bosque, ordenar a los cocineros que preparen un festín, puedes hacer lo que te apetezca y todo lo que desee tu corazón. Es más, aquí tienes mi llavero. Puedes abrir todas las puertas que quieras, las de las despensas, las de los cuartos del dinero, cualquier puerta del castillo, pero no utilices la llavecita que tiene estos adornos encima.
La esposa contestó:
-Me parece muy bien, haré lo que tú me pides. Vete tranquilo, mi querido esposo, y no tardes en regresar.
Así pues, él se fue y ella se quedó. Sus hermanas fueron a visitarla y, como cualquier persona en su lugar, tuvieron curiosidad por saber qué quería el amo que se hiciera en su ausencia. La joven esposa se lo dijo alegremente.
-Dice que podemos hacer lo que queramos y entrar en cualquier estancia que deseemos menos en una. Pero no sé cuál es. Tengo una llave, pero no sé a qué puerta corresponde.
Las hermanas decidieron convertir en un juego la tarea de descubrir a qué puerta correspondía la llave. El castillo tenía tres pisos de altura con cien puertas en cada ala y, como había muchas llaves en el llavero, las hermanas fueron de puerta en puerta y se divirtieron muchísimo abriendo las puertas. Detrás de una puerta estaban las despensas de la cocina; detrás de otra, los cuartos donde se guardaba el dinero. Había toda suerte de riquezas y todo les parecía cada vez más Prodigioso. Al final, tras haber visto tantas maravillas, llegaron al sótano y, al fondo de un pasillo, se encontraron con una pared desnuda.
Estudiaron desconcertadas la última llave, la de los adornos encima.
-A lo mejor, esta llave no encaja en ningún sitio.
Mientras lo decían, oyeron un extraño ruido... "errrrrrrrr". Asomaron la cabeza por la esquina y, ¡oh, prodigio!, vieron una puertecita que se estaba cerrando. Cuando trataron de volver abrirla, descubrieron que estaba firmemente cerrada con llave. Una de las hermanas gritó:
-¡Hermana, hermana, trae la llave! Ésta debe de ser la puerta de la misteriosa llavecita.
Sin pensarlo, una de las hermanas introdujo la llave en la cerradura y la hizo girar. La cerradura chirrió y la puerta se abrió, pero dentro estaba todo tan oscuro que no se veía nada.
-Hermana, hermana, trae una vela. Encendieron una vela, contemplaron el interior de la estancia y las tres lanzaron un grito al unísono, pues dentro había un lodazal de sangre, por el suelo estaban diseminados los ennegrecidos huesos de unos cadáveres y en los rincones se veían unas calaveras amontonadas cual si fueran pirámides de manzanas.
Volvieron a cerrar la puerta de golpe, sacaron la llave de la cerradura y se apoyaron la una contra la otra, jadeando y respirando afanosamente. ¡Dios mío! ¡Dios mío!
La esposa contempló la llave y vio que estaba manchada de sangre. Horrorizada, intentó limpiarla con la falda de su vestido, pero la sangre no se iba.
-¡Oh, no! -gritó.
Cada una de sus hermanas tomó la llavecita y trató de limpiarla, pero no lo consiguió. La esposa se guardó la llavecita en el bolsillo y corrió a la cocina. Al llegar allí, vio que su vestido blanco estaba manchado de rojo desde el bolsillo hasta el dobladillo, pues la llave estaba llorando lentamente gotas de sangre de color rojo oscuro.
-Rápido, dame un poco de crin de caballo -le ordenó a la cocinera.
Frotó la llave, pero ésta no dejaba de sangrar. De la llavecita brotaban gotas y más gotas de pura sangre roja.
La sacó fuera, la cubrió con ceniza de la cocina y la frotó enérgicamente. La acercó al calor para chamuscarla. La cubrió con telarañas para restañar la sangre, pero nada podía impedir aquel llanto.
-¿Qué voy a hacer? -gritó entre sollozos-. Ya lo sé. Esconderé la llavecita. La esconderé en el armarlo de la ropa. Cerraré la puerta. Esto es una pesadilla. Todo se arreglará.
Y eso fue lo que hizo.
El esposo regresó justo a la mañana siguiente, entró en el castillo y llamó a la esposa.
-¿Y bien? ¿Qué tal ha ido todo en mi ausencia?
-Ha ido todo muy bien, mi señor.
-¿Cómo están mis despensas? -preguntó el esposo con voz de trueno.
-Muy bien, mi señor.
-¿Y los cuartos del dinero? -rugió el esposo.
-Los cuartos del dinero están muy bien, mi señor.
-O sea que todo está bien, ¿no es cierto, esposa mía?
-Sí, todo está bien.
-En tal caso -dijo el esposo en voz baja-, será mejor que me devuelvas las llaves. Le bastó un solo vistazo para darse cuenta de que faltaba una llave-. ¿Dónde está la llave más pequeña?
-La... la he perdido. Sí, la he perdido. Salí a pasear a caballo, se me cayó el llavero y debí de perder una llave.
-¿Qué hiciste con ella, mujer?
-No... no... me acuerdo.
-¡No me mientas! ¡Dime qué hiciste con la llave! -El esposo le acercó una mano al rostro como si quisiera acariciarle la mejilla, pero, en su lugar, la agarró por el cabello-. ¡Esposa infiel! -gritó, arrojándola al suelo-. Has estado en la habitación, ¿verdad?
Abrió el armarlo ropero y vio que de la llavecita colocada en el estante superior había manado sangre roja que manchaba todos los preciosos vestidos de seda que estaban colgados debajo.
-Pues ahora te toca a ti, señora mía -gritó, y llevándola a rastras por el pasillo bajó con ella al sótano hasta llegar a la terrible puerta.
Barba Azul se limitó a mirar la puerta con sus fieros ojos y ésta se abrió. Allí estaban los esqueletos de todas sus anteriores esposas.
-¡¡¡Ahora!!! -bramó.
Pero ella se agarró al marco de la puerta y le suplicó:
-¡Por favor! Te ruego que me permitas serenarme y prepararme para mi muerte. Dame un cuarto de hora antes de quitarme la vida para que pueda quedar en paz con Dios.
-Muy bien -rezongó el esposo-, te doy un cuarto de hora, pero procura estar preparada.
La esposa corrió a su cámara del piso de arriba y pidió a sus hermanas que salieran a lo alto de las murallas del castillo. Después se arrodilló para rezar, pero, en su lugar, llamó a sus hermanas.
-¡Hermanas, hermanas! ¿Veis venir a nuestros hermanos?
-No vemos nada en la vasta llanura.
A cada momento preguntaba:
-¡Hermanas, hermanas! ¿Veis venir a nuestros hermanos?
-Vemos un torbellino, puede que sea una polvareda.
Entretanto, Barba Azul ordenó a gritos a su mujer que bajara al sótano para decapitarla.
Ella volvió a preguntar:
-¡Hermanas, hermanas! ¿Veis venir a nuestros hermanos?
Barba Azul volvió a llamar a gritos a su mujer y empezó a subir ruidosamente los peldaños de piedra.
Las hermanas contestaron:
-¡Sí, los vemos! Nuestros hermanos están aquí y acaban de entrar en el castillo.
Barba Azul avanzó por el pasillo en dirección a la cámara de su esposa.
-Vengo a buscarte -rugió.
Sus pisadas eran muy fuertes, tanto que las piedras del pasillo se desprendieron y la arena de la argamasa cayó al suelo.
Mientras Barba Azul entraba pesadamente en la estancia con las manos extendidas para agarrarla, los hermanos penetraron al galope en el castillo e irrumpieron en la estancia. Desde allí obligaron a Barba Azul a salir al parapeto, se acercaron a él con las espadas desenvainadas, empezaron a dar tajos a diestro y siniestro, lo derribaron al suelo y, al final, lo mataron, dejando su sangre y sus despojos para los buitres.
FIN DE LA PRIMERA LECTURA
martes, 11 de mayo de 2010
Articulo estupendo de Laura Freixas
Caperucita Roja y Bibiana feroz
Qué jaleo es este, el que se ha armado a propósito del supuesto intento de Bibiana Aído de “meter cuchara” (una articulista dixit) en los cuentos infantiles de toda la vida? Para empezar, ¿qué ha ocurrido? Los hechos son estos: el Ministerio de Igualdad ha firmado un convenio con la Federación de Enseñanza de UGT para fomentar la igualdad en las aulas; y en él se afirma: “Los cuentos infantiles están llenos de estereotipos. Casi todas las historias colocan a las mujeres en una situación pasiva, en la que el protagonista, generalmente masculino, tiene que salvarla”.
En cuanto a Bibiana Aído en persona, no ha dicho nada. Lo que no obsta para que se la haya acusado de todo: de “achicar los espacios del pensamiento”, “emplear las tijeras de podar en la literatura infantil”, “habitar un mundo desolado de
relativismo y deconstrucción” (sic) y hasta de “no entender Blancanieves”...
Amí, en todo este revuelo, me molestan tres cosas que, más allá de este caso concreto,se están volviendo norma general. Una, que se califique de censura (“piquete
moralista”, ha escrito alguien) lo que no es más que sentido crítico, el intento de hacer que la gente piense en vez de tragarse sin más lo que le echen, sean cuentos infantiles u otra cosa. Dos, la idea subyacente de que de un lado está –cual inocente Caperucita- el sentido común, o la naturaleza de las cosas, o la tradición o la calidad o la libertad de los lectores, y del otro, sólo del otro, como el Lobo Feroz, la ideología.
Como si los cuentos infantiles –o el canon occidental, o la publicidad, o la lengua española– fueran indiscutibles e invariables, como si en su gestación o fijación no hubiera intervenido nadie; como si no contuvieran, en fin, ninguna ideología. Y la tercera: basta que la ministra de Igualdad abra la boca (o no la abra siquiera, como
en este caso), para que la despedace una jauría de columnistas y tertulianos, izquierdasyderechas confundidas. Pero quizá lo que más me duele es el ahínco con
que algunas mujeres que escriben en la prensa han aprovechado la oportunidad
para hacer algo que hacen regularmente: renegar tres veces, en voz alta y clara, del
feminismo y de las feministas. Hacen bien: no olvidan que son hombres, poco
proclives en general al feminismo, los que pagan y mandan, y que su silla nunca está
lo bastante segura.
LA VANGUARDIA O P I N I Ó N JUEVES, 29 ABRIL 2010
martes, 29 de diciembre de 2009
más magic que amaia
y más coco que magic...
(que por cierto, os introduzco una canción preciosa que me toca el corasón..."más fuerte que la tristeza son tres minutos de amor"...ohhhh!!)
Estoy mucho en silencio ultimamente, ando pensando demasiado (que raro,eh?)...Esto turba mucho, me desequilibra constantemente... pero no me desanima para seguir adelante. En los momentos de oscuridad total, el vertigo te distorsiona lo conocido y las bases estables en las que has forjado tu persona... y el miedo que se siente es aterrador, dan ganas de quedarse en lo comodo conocido, pero cada vez tengo más claro que hay que echarle valor a la vida, pase lo que pase, porque el miedo tiene mil caras y se adhiere a todos los aspectos de tu vida, volviendola rigida y gris..
Si es que además, estamos condenados a ello, porque la vida es movimiento y sentimiento, siempre... sino, no sería vida.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Dosis de Realidad

(por si alguien quiere apoyar la causa: http://www.lainvisible.net )
Una vez más en este país parece que todo va al revés...No entiendo como si se supone que seguimos un modelo europeo de vida constantemente, estas cosas siguen pasando.
No entiendo la manía persecutoria de cerrar centros que se crean y se habilitan para promover un estilo diferente de cultura que no encuentran espacio en otro lugar, como en Berlín, donde el movimiento ocupa se legalizó en los 90 y la misma palabra “Instandbesetzen” es la unión de dos palabras "renovar" y "ocupar", pero esa mentalidad se queda alli porque aquí parece que las cosas no evolucionan...
Esta semana se me han estado juntando muchas ideas en la cabeza, y casi todas me llevan hacia una misma conclusión... que si la neurosis de la gripe de los cojones(con perdon, pero que pesadilla!y eso que yo no tengo tele..y ya no solo la pesadilla sino la farsa, porque como me dijo un paciente de 80 años: "esa gripe existe desde que yo era pequeño"); que si el culo perfecto de mujer que hay en el escaparate donde trabajo y tengo que ver cada día recordandonos que nuestro culo no es así, y como en vez de aceptar nuestro maravilloso culo con el que hemos nacido y moriremos, tenemos que sentirnos acomplejadas por no tener el culo que 1000 mujeres en el mundo tienen; que si mis pacientes de los cuales 2/3 de ellos están estresados y su problema es la somatización de éste porque su cuerpo no aguanta más este ritmo de vida; que si el sistema de rehabilitación de las mutuas que todxs pagamos(yo por ahora tampoco tengo coche asi que no me puedo incluir) fielmente cada mes(por obligación y por tener una seguridad en caso que te pase algo) al que les importa cero que tras un accidente no te queden secuelas y ver cada día como profesionales de la salud dicen barbaridades que son mentira... ¿¿Pero donde estamos viviendo??
Parece que nos quieren cortar a todxs por el mismo patrón, poco a poco quitandonos libertades que tenemos que aceptar acalladamente, educandonos en sociedad, prohibiendo con pequeñas leyes expresarnos, diciendonos como tenemos que ser, vestir, pensar, hacer... Y como este modelo de sistema en el que vivimos está tan bien pensado nos fomenta la individualidad, sin necesitar a nadie, fomentando el "ocio" en todos sus formatos para que todo el mundo esté tranquilo, entretenido y calladito mientras pinchan y cortan a su gusto...Es un sistema perfecto realmente!
Hasta que no nos toca algo nuestro no nos movemos, pero igual al final ya es tarde para exigir nada...y la historia se repite sin parar
“Primero se llevaron a los comunistas
pero a mí no me importó
porque yo no era.
En seguida se llevaron a unos obreros
pero a mí no me importó
porque yo tampoco era.
Después detuvieron a los sindicalistas
pero a mí no me importó
porque yo no soy sindicalista.
Luego apresaron a unos curas
pero como yo no soy religioso
tampoco me importó.
Ahora me llevan a mí
pero ya es tarde.”
Martin Niemöller
sábado, 11 de julio de 2009
A bientot Africa
Han sido muchas cosas en dos semanas, emociones, nervios, caras, colores, impresiones, comparaciones, reflexiones...
Se podria decir que ha complido y superado todas las espectativas... Nuestras impresiones como turistas (pisando por primera vez Africa) se han complementado con las charlas con la gente que trabaja y vive aqui en ONG's...Es dificil hacer una sintesis, pero en cualquier caso y aunque siempre se pueden sacar aspectos positivos, la realidad es bastante cruda. Eso si, tras ver lo visto, vuelvo a valorar como hice tras India, las cosas importantes y lo afortunadxs que somos al nacer donde hemos nacido. No sabemos la suerte que tenemos!!
Creoque soy incapaz de sintetizar, me vienen a la cabeza momentos dibertidos, intimos, duros y tambien increibles; miradas de todo tipo, de calor, de sorpresa, de complicidad, de odio, impenetrables, intimidatorias...; sensaciones agradables y otras en las que el corazon se te hace pequenito... De todo!
Os contare cuando digiera, pero ha sido estupendo conocer este lado del mundo...
jueves, 12 de marzo de 2009
Ultimas reflexiones
El otro día un conocido al que me encanta encontrarme por la calle me recordó a una amiga que reaprendió a ver el mundo a través de los ojos de su hija. El caso es que aunque resulte obvio me resulta curioso (y no curioso a la vez) como nos habituamos a todo y perdemos el encanto de las cosas dandolas por hecho. Creo que es entonces cuando empezamos a quejarnos sin parar. Para mí esa es mi alarma de que algo no va bien dentro de mi...y me doy cuenta he vuelto a dar cosas por hecho y es entonces cuando me obligo a recordar la india y sobretodo mi vuleta a occidente, cuando cosas que conocía desde hace 20 años me sorprendían de nuevo. Una sensación maravillosa. Está claro que la habituación es inevitable, pero no el lado oscuro de ésta. Aunque suene muy cristiano, creo que es importante recordarnos de vez en cuando lo afortunados que somos y lo bien que vivimos, y dejarnos de preocuparnos por tonterías que solo generan insatisfacción (enlazo con el tema del autoconocimiento porque creo que cuando no estás satisfecho con tu vida(por la razón que sea) te fijas más en la de los demás que en la tuya y en general eso no lleva a nada bueno). Por otro lado me pregunto por qué seremos tan reacios a los cambios cuando estamos en constante cambio, nada es para siempre y nuestra capacidad de adaptación es infinita?
Con el puente de la habituación introduzco mi segunda reflexión, a la que inicialmente pensé dedicar una entrada exclusiva y luego deseché por darme cuenta que me estaba metiendo en camisa de once varas. Creo que si hubiera sido consciente de lo presente que iba a estar el dolor en mi trabajo no lo hubiera elegido, jeje! Por un lado me resulta curioso todo lo que sé del dolor y lo poco que lo he sentido...y segun lo digo rectifico: lo mucho que sé del sufrimiento y lo poco que lo he sentido en persona. A primera vista parece una incongruencia con respecto a algunas profesiones sanitarias,no? Como podemos enteneder a alguien sino hemos pasado por ello? Cuando empecé a escribir sobre el dolor acto seguido apareció el concepto de sufrimiento (vivencia o percepción personal del dolor) y entonces fue cuando me dí cuenta de que era imprescindible saber la definición precisa de cada concepto y también que el tema iba a ser infinito por lo que decidí aparcarlo. Volviendo a las preguntas lanzadas al vacío busco la definición de empatía, siendo ésta "la capacidad cognitiva de sentir en un contexto común lo que un otra persona puede percibir"...Mi contexto común sería entonces las vivencias de otras personas que también sufren pero no mi propio contexto, sigo limitada entonces? Al final la vivencia es única e intrasferible, pero por qué tenemos la necesidad constante de que el projimo sepa "cuanto" sufrimos? Igual es que esa necesidad de compartirlo es una carencia de empatía...(Esto lo pienso los días en los que me planteo porque no decidí dedicarme a la pintura, jeje). En fín, al final y uniéndolo con el autoconocimiento, creo que la actitud es una parte muy importante en todo lo que hacemos para nosotros y para lo que nos rodea. Al final todo depende de tí, de como te tomes las cosas y la actitud que tengas ante ellas. Como con la última de mis reflexiones acabo de empezar y la brasa ha sido intensa, elijo estas ultimas frases para terminar.. Cualquier comentarioi es bienvenido..
un beso y que tengais buen día!
viernes, 27 de febrero de 2009
"El león mata mirando" Cuento del Subcomandante Marcos
Ahora estaba sacando los últimos tirones de carne de la piel para curtirla. Me muestra orgulloso la piel. No tiene ningún agujero. "En el mero ojo", me presume. "Es la única forma de que la piel no tenga ninguna forma de maltrato", agrega. "¿Y que va a hacer con la piel?", Pregunto. El viejo Antonio no me contesta, sigue limpiando la piel del león con su machete, en silencio. Me siento a su lado y, después de llenar la pipa, trato de prepararle un cigarrillo con "doblador". Se lo tiendo sin palabras, él lo examina y lo deshace. "Té falta", me dice mientras lo vuelve a forjar. Nos sentamos a participar juntos de esa ceremonia de fumar. Entre chupada y chupada, el viejo Antonio va hilando la historia:
"El león es fuerte porque los otros animales son débiles. El león come la carne de otros porque los otros se dejan comer. El león no mata con las garras ni con los colmillos. El león mata mirando. Primero se acerca despacio, en silencio porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa.
Después se le queda viendo. La mira, a su presa. Así... (el viejo Antonio arruga el entrecejo y me clava los ojos negros). El pobre animalito que va a morir si se queda viendo nomás, mira al león que lo mira. El animalito ya no se ve él mismo, mira lo que el león mira, mira la imagen del animalito en la mirada del león, mira que, en su mirarlo del león, es pequeño y débil. El animalito ni se pensaba si es pequeño y débil, era pues un animalito, ni grande ni pequeño, ni fuerte ni débil.
Pero ahora mira en el mirarlo del león, mira el miedo. Y, mirando que lo miran, el animalito se convence, el sólo, de que es pequeño y débil. Y, en el miedo que mira que lo mira el león, tiene miedo. Y entonces el animalito ya no mira nada, se le entumen los huesos así como cuando nos agarra el agua en la montaña, en la noche, en el frío. Y entonces el animalito se rinde así nomás, se deja, y el león se lo zampa sin pena. Así mata el león. Mata mirando.
Pero hay un animalito que no hace así, que cuando lo topa el león no le hace caso y se sigue como si nada. Y si el león lo manotea, el contesta con un zarpazo de sus manitas, que son chiquitas pero duele la sangre que sacan. Y este animalito no se deja del león porque no mira que lo miran... es ciego. Topos, les dicen a esos animalitos".
Parece que el viejo Antonio acabó de hablar. Yo aventuro un "si, pero...". El viejo Antonio no me deja continuar, sigue contando la historia mientras se forja otro cigarrillo. Lo hace lentamente, volteando a verme cada tanto para ver si estoy poniendo atención.
"El topo se queda ciego porque, en lugar de ver hacia fuera, se puso a mirarse el corazón, se trincó en mirar para adentro. Y nadie sabe porque llega a la cabeza del topo eso de mirarse para adentro. Y ahí esta de necio el topo en mirarse el corazón y entonces no se preocupa de fuertes o débiles, de grandes o pequeños, porque el corazón es el corazón y no se mide como se miden las cosas y los animales. Y eso de mirarse para adentro sólo lo podían hacer los dioses y entonces los dioses castigaron al topo y ya no lo dejaron mirar pa’fuera y además lo condenaron a vivir y caminar bajo la tierra. Y por eso el topo vive debajo de la tierra porque lo castigaron los dioses. Y el topo ni pena tuvo porque siguió mirándose para adentro. Y por eso el topo no le tiene miedo al león. Y tampoco le tiene miedo al hombre que sabe mirarse al corazón.
"Porque el hombre que sabe mirarse el corazón no ve la fuerza del león, ve la fuerza de su corazón y entonces mira al león y el león lo mira que lo mira al hombre y el león mira, en el mirarlo del hombre que es sólo un león y el león se mira que lo miran y tiene miedo y se corre" ¿Y usted se miró el corazón para matar a este león?. Interrumpo. El contesta, ¿Yo? No hombre, yo mire la puntería de la chimba y el ojo del león... y ahí nomás dispare... del corazón ni me acorde..."Yo me rasco la cabeza como según aprendí, hacen aquí cada que no entienden algo.
El viejo Antonio se incorpora lentamente, toma la piel y la examina con detenimiento. Después la enrolla y me la entrega "Toma, me dice, te la regalo para que nunca te olvides que al león y al miedo se les mata sabiendo a dónde mirar..." El viejo Antonio da la media vuelta y se mete a su champa. En el lenguaje del viejo Antonio eso quiere decir: "Ya acabe, Adiós". Yo metí en una bolsa de nylon la piel del león y me fui.
jueves, 4 de septiembre de 2008
El poder de los sueños

domingo, 31 de agosto de 2008
Antídotos
Romper las rutinas
Descreer las ideas heredadas
Aventurarse al cambio y la novedad
Cambiar de puntos de vista
Cultivar la capacidad de sorprenderse
Observarse a uno mismo con ojos distintos
Tratar de desprender lo sabido
para descubrir lo inédito
...
Son algunos antídotos contra
el veneno de la costumbre,
de la mala costumbre.
domingo, 15 de junio de 2008
Las Cosmovisiones
Llevo un par de días con las gafas oscuras y veo los colores un poco apagados, por eso le he pedido a la soledad que me acompañe a mis adentros, para escuchar el idioma que habla mi corazón y llegar a un acuerdo con él...
sábado, 10 de mayo de 2008
Un poco de lirica
Cultivando la capacidad dormida de pensar en el futuro,
olvidada en las profundidades de mi memoria;
oxidado el mecanismo,
Intentando "aprender", sin olvidar lo aprendido,
a vivir en otro lugar que no sea ahora
Abierto el futuro incierto ante mi,
incapaz de pensar en él de manera clara
"shanti, shanti" y lecciones que no se me pueden olvidar.
Veo con unos ojos más sabios
siento con una piel más sensible y dura
capaz de observar ambos mundos sin pensar
pero a la vez pensando, analizando y reflexionando
Es hora de recoger lo sembrado
de caminar sobre la tierra otra vez,
pero un poco más alto
de apearme de esta maravillosa burbuja
y elegir mi nueva vida
aunque desconozca mi destino
siento que nueva sangre corre por mi
sangre fuerte, viva y roja.
martes, 22 de abril de 2008
Debates circulares y Reflexiones verdes
Vuelta a la vida real...¿y que es real?... Al final, hay miles de realidades y cada una de ellas no deja de ser una burbuja... Aquella la veo ahora como un sueño, pero es tan real como toda burbuja generada por la rutina, (tanto aqui como alli)...La parte que si hace más burbuja de la experiencia de "ser viajero" es que por el tiempo que dura el viaje eres totalmente libre, sin obligaciones, sin responsabilidades, sin preocupaciones por el dinero(importante condicionante)...Eres libre para tomar toda decision sobre tu presente y tu futuro, y no depende de nadie más que de ti...Es una sensación muy grande.... Es una de las razones por las que creo que creces tanto viajando; te enfrentas a situaciones nunca vividas antes y depende exclusivamente de ti la reacción que tengas (a veces no te gusta lo que ves, pero forma parte de ti). Muchas veces no puedes evitar la situación o esconderte, con lo que te ves tal como eres y la actitud que tienes hacia el mundo.
Volver es duro...es muy duro...es una sensación entre incomprensión y soledad,..Por un lado la experiencia del viaje es "unica e intrasferible" y es para ti y solo para ti. Igual esta es una de las razones por las que estos días estaba más callada y más dentro de mi, y no hablaba de India; Y por otro lado, algo que no hemos sentido dificilmente lo podemos comprender(somos asi de limitados, jeje!) por eso la gente a la que más he contado en ocasiones no era gente cercana... En cierta manera me siento incapaz de volver a la vida que llevaba...y eso es lo duro, darte cuenta de que probablemente no volveras a lo que eras, ya no eres la misma persona...Es evolucionar, como cuando abres lo ojos a una realidad hasta ese momento ciega para ti, y nunca mas puedes cerrarlos....Sé al mundo al que pertenezco, pero veo en esta manera de vivir muchas cosas que no me gustan, que no me parece una manera natural de vivir (y con esto no quiero decir que aquello sea el modelo a seguir, nada es blanco o negro), es lo que le digo a todo el mundo, ese brillo de ojos es VIDA, y aqui no lo tenemos, lo hemos perdido. En parte es normal, estamos dormidos, hemos creado maquinas que piensen por nosotros, que recuerden por nosotros y que hagan por nosotros....y ¿nosotros?¿donde nos hemos olvidado a nosotros mismos?No tenemos tiempo para pensar en lo que hemos hecho, visto o vivido durante el dia...vivimos en el futuro pensando lo que tenemos que hacer y nos hacemos listas para recordarlo...Buscamos fuera sin mirar dentro, y tenemos cada vez más cosas para saciar lo que en el fondo nos falta dentro....No tenemos tiempo para "estar" o "disfrutar", somos dependientes y nos preocupamos de cosas innecesarias en nuestra vida sin saber siquiera si viviremos el dia de mañana...Sé que suena muy dramático pero que alguien me diga que no es cierto...No lo llamaria calidad de vida...
En el fondo igual se trata de falsas dependencias y necesidades reales...
Ahora me doy cuenta de todo lo que hemos hablado durante estos 5 meses! Nuevas situaciones, nuevos y diferentes puntos de vista, de gente como tu pero con otro prisma, que te hace replantearte tus fundamentos y renovarlos...
No penseis que me voy a tirar por un puente ni que me voy a convertir al hinduismo, es simplemente una reflexión verde pero hacia positivo, como una llamada de antención para que paremos y veamos
